martes, 13 de agosto de 2013

¿Republicanos?

Vamos a partir de una base, los republicanos, en general, lo somos sinceramente, es decir, que hacemos nuestros los principios políticos del republicanismo desde 1789, a saber: igualdad, libertad y fraternidad. Somos republicanos porque somos radicalmente demócratas y, en consecuencia, altamente refractarios a los privilegios socio-económicos. Somos republicanos porque estamos convencidos de que si trabajamos todos juntos, sin renunciar a nuestras ideas ni abjurar de nuestros principios, conseguiremos avanzar todos juntos, sin dejar a nadie detrás ni seguir a los que van por delante. Somos republicanos porque estamos seguros de que La República es el modelo de estado que materializa, que pone realidad objetiva, el principio basal de aquella democracia que vio la luz en la Atenas del siglo V a.C., definida como “el gobierno del pueblo”. Los republicanos tenemos claro que La República no es el final del camino sino el principio, una herramienta con la que transformar la sociedad en que vivimos en una democracia de verdad. Y, por último, los republicanos, los que somos republicanos sinceramente, siempre hemos abogado por una República de ciudadanos, una República de todos y para todos, para los de izquierdas, los de derechas, los de centro y quienes no tienen una ideología definida, porque la República es democracia y la democracia es “el gobierno del pueblo”, de todo el pueblo.

Desgraciadamente, no todos los que dicen ser republicanos lo son. Hay quienes defienden una República determinada, su República, que es la verdadera frente a la idea de República de cualquier otra persona o grupo de ciudadanos organizados, que siempre es falsa. Hay quienes no quieren una República de ciudadanos, de hombres y mujeres libres, iguales y fraternales, sino una República de un solo color político, de un solo grupo ciudadano, de solo una parte de la sociedad. No les interesa una República radicalmente democrática, quieren una República hecha a medida, una República que satisfaga sus propios intereses y las de sus correligionarios; una República que solo les represente a ellos y a los que piensan como ellos, habida cuenta de que están en posesión de la verdad revelada. Son esos que enarbolan la bandera de la II República Española y salen a la calle, dándose golpes en el pecho, mientras exigen una República “ad hoc” y le tiran piedras a la policía. Son estos que dicen ser republicanos pero que mientras en la mano derecha llevan la tricolor española, en la izquierda portan la bandera roja de la hoz y el martillo, en sus diversas versiones, según la secta en la que estén, porque esa religión tiene sus profetas y sus herejías, como todas las religiones. Son esos que dicen ser republicanos pero cuando escarbas un poco descubres que tras el maquillaje todo es roña totalitaria y su dogmatismo autoritario solo se diferencia del que exhibe en estos tiempos convulsos sin asomo alguno de rubor el otro extremo ideológico, apenas en el matiz. Son estos republicanos de pacotilla los que han confundido a la ciudadanía; son estos totalitarios disfrazados de republicanos los que ponen en peligro la III República Española.

La República no vendrá, tenemos que traerla, y no la podemos traer unos pocos sino que la tenemos que traer todos, sin excepción … bueno, sin excepción tampoco, nos sobran los totalitarismos antidemocráticos porque la República es democracia, es un dogma insalvable. Como veis, también los republicanos somos dogmáticos. Ustedes verán qué dogmas les vienen mejor, los nuestros, radicalmente democráticos, o los de otros, radicalmente totalitarios.

Enrique Casanova

jueves, 8 de agosto de 2013

Callejero fascista de Málaga

Prueba de que este régimen no es otra cosa que la continuación de la dictadura fascista, que privó a los españoles mediante el uso de las armas del único periodo de democracia real que ha tenido este país, es el mantenimiento después de más de 70 años, tanto en la capital como en los pueblos de la provincia de Málaga, de personajes fascistas en la nomenclatura de las calles.

Para muchos súbditos esto no dejará de ser una anécdota sin importancia y a la que los ciudadanos no deberíamos darle relevancia alguna. Pero para nosotros si que tiene una gran trascendencia, ya que con ello se vislumbra con total claridad, que por más que hayan pasado por las corporaciones municipales alcaldes-cortesanos de uno y otro signo, se sigue homenajeando a personajes que solo tienen el mérito de haber colaborado con una dictadura fascista. Dictadura que a fecha de hoy, esta llamada “democracia” aun no ha denunciado ni repudiado.

Es por esto que nos hemos propuesto denunciar todos y cada uno de los casos que detectemos o que cualquier ciudadano nos denuncie. Para posteriormente elaborar un listado al que denominaremos “El callejero fascista de Málaga” y que publicaremos una vez concluido. No obstante también iremos publicando en las redes uno a uno estos casos.

Empezaremos la entrega con esta plaza de Málaga:



domingo, 4 de agosto de 2013

La unidad de la izquierda

Es una frase que se oye y lee con frecuencia. Unas veces motivada por la buena voluntad, otras por la ingenuidad y otras de forma tendenciosa e interesada. Suele venir acompañada de invocaciones al Frente Popular (coalición electoral), pero curiosamente no la he visto nunca acompañada de invocaciones al Pacto de San Sebastián (acuerdo claramente rupturista). Me parece un detalle anecdótico pero que no deja de tener su relevancia en un momento en el que la ruptura con la monarquía franquista se muestra necesaria y urgente.

Unidad de la izquierda, pero ¿a qué llamamos izquierda política? Pedazo de melón acabo de abrir, es mucho tema para un simple ciudadano que de vez en cuando comparte sus cosas. Así que voy a simplificar, que eso sí que se ma da bien. La izquierda o está al lado del más débil, es profundamente democrática y es transformadora o es otra cosa. Me da igual quien use la palabra izquierda como si la hubiera inventado, quien la lleve en su nombre, quien fuera de izquierdas en su juventud o quien tenga abuelos de izquierdas, ¡me da igual! Quiero propuestas a favor de las/os desfavorecidas/os, transformadoras y profundamente democráticas y las quiero ¡ya!

No se puede pretender ser el adalid de las/os desfavorecidas/os mientras se aplican políticas neoliberales, recortes a discreción, se obtienen créditos de la banca que acaban siendo condonados y retiros dorados en consejos de administración de empresas privatizadas otrora pilares estratégicos públicos.

No se puede pretender ser el adalid de la democracia y apoyar regímenes y sistemas políticos autoritarios, represores y controladores de la información y la opinión.

No se puede regenerar lo que no se ha generado en los últimos 80 años, la democracia. La partidocracia no es de izquierdas, la "democracia" limitada y blindada contra la ciudadanía no es de izquierdas. No se puede ser demócrata sin ser antifascista, de izquierdas ya ni hablamos. No caben las izquierdas en la monarquía franquista, sólo en contra de ella, no hay que confundir la prudencia con la productividad que proporciona ser un "partido del régimen". La izquierda o es rupturista con el actual régimen o es otra cosa.

Transformar no es maquillar, ojo. El enemigo está por encima de la jefatura del estado (las minúsculas no son un error ortográfico), se llama oligarquía económica-financiera con sus poderes fácticos asociados. Es la que tiene a sueldo al régimen e invierte y pervierte el sentido de la acción política: la economía condiciona a la política y la política ignora a la ciudadanía más allá de un voto "cocinado" cada cuatro años. La izquierda transformadora tiene como reto darle la vuelta a la situación, que la economía sirva a la política y la política obedezca a la ciudadanía. La República no es el fin sino la herramienta imprescindible para construir la sociedad que queremos y merecemos. Transformar es cortar los hilos mediante los que los poderes no democráticos controlan y dirigen a los Estados, no darle otra capa de barniz al actual estatus.

No nombro a ningún partido u organización política, que cada cual haga sus cuentas. No hablo de corrupción en sus distintos niveles (implicación, complicidad o connivencia) por pura obviedad.

Unidad de la izquierda, pero ¿para qué? ¿Para mejorar la posición de un partido del régimen en el mercado seudopolítico del mismo? No, gracias. ¿Para crear una alternativa democrática y social al actual régimen corrupto? Ya estamos tardando. Pero esto no se hace en torno a siglas o porcentajes, se hace en torno a propuestas públicas, claras y estables, con categoría de contrato con la ciudadanía.

Y puestos a pensar en porcentajes, pensemos en el 50% de la ciudadanía que no piensa ni votar, no en el 16% del voto emitido (8% del total posible) de una determinada fuerza política. Construyamos una propuesta seria e ilusionante, establezcámosla como objetivo incuestionable, expliquémosla y usémosla para concentrar en torno a ella a las ciudadanas y ciudadanos que están más que hartos de que les engañen y les roben.

Prefiero hablar de unidad de la oposición democrática a la monarquía franquista neoliberal, ésa sí que me interesa. Lo demás es cosa de monárquicos, acomodaticios y capitalistas por convicción o conveniencia, absténgase de dejar propaganda monárquica en mi buzón, gracias.

Salud y República

Javier Sánchez-Mota, un militante de Alternativa Republicana (ALTER) de Málaga.

sábado, 27 de julio de 2013

Cosas mías: ¿Qué puedo hacer yo?

Este país no lo dirigen los políticos de los partidos mayoritarios, lo dirigen los que les mueven los hilos a cambio de impunidad y pingües beneficios económicos. Un mismo grupo de poder, la oligarquía económico-financiera, no puede ser simultáneamente causa y solución del mismo problema. No tiene sentido decirles a los políticos que nos están jodiendo, porque lo saben; no tiene sentido pedirles que lo hagan mejor, porque cumplen las órdenes recibidas a la perfección; no tiene sentido invocar a la alternacia, porque es cambiarle el collar al mismo perro; lo único que hoy tiene sentido es derrocar y sustituir un sistema que nos convierte en esclavos y ni siquiera en esclavos listos. 


Necesitamos un Estado moderno y, ante todo, decente. Creo en una república federal, radicalmente democrática, social, laica y ecológica. Creo que, tras casi 80 años de secuestro del poder, toca devolvérselo a su legítima dueña, la ciudadanía. No esperéis que los que mandan desmonten voluntariamente su productivo chiringuito, habrá que empujarles (mucho o poco depende de lo que se resistan).


Sí, muy bonito, pero ¿qué puedo hacer yo?. Sola/o, nada, pero no estás sola/o. Estás sentada/o ante una de las herramientas más poderosas de nuestra era, la puerta de entrada a la información, sólo hay que darle un uso adecuado a los tiempos que vivimos. Algo se mueve, existen múltiples iniciativas encaminadas a la concienciación y movilización popular, no escribo esto para hacer propaganda de la que yo he elegido, busca la tuya y ponte en contacto con otras/os ciudadanas/os que también decidieron dejar de estar solas/os contra el poder. Utiliza Internet para informarte, para contactar, pero únete en persona, participa y trabaja. No se cambia un régimen injusto e ilegítimo dándole al "Me gusta" de una red social de Internet. Quien fomente la "ciberrevolución" es que te quiere quieta/o, sentada/o ante un ordenador o abducida/o por un smartphone o similar.



Somos más que ellos, muchísimas/os más. No tienen suficientes porras para detenernos cuando decidamos avanzar, siempre que avancemos juntas/os. La actual situación no tardará en reventar y cuando lo haga abrirá tres caminos: la involución (hacia la dictadura sin los actuales disimulos), un segundo engaño (segunda transición, con una república de pega) o la revolución (hacia la democracia con la ciudadanía como poder), que no nos pille pensando "¿pero qué puedo hacer yo?". Ponte en marcha, sólo pueden tratar de caminar juntas/os las/os que caminan.

Javier Sánchez-Mota. Un militante de Alternativa Republicana (ALTER) de Málaga.

Salud y República

jueves, 25 de julio de 2013

Accidente ferroviario en Santiago


Desde la Agrupación Provincial de Alternativa Republicana de Málaga, queremos trasladar nuestro mas sincero pesar a todas las víctimas y familiares afectados por este trágico accidente.

sábado, 20 de julio de 2013

UNA HISTORIETA PARA UN DÍA CUALQUIERA

Un enfermo grave llega a un hospital y la mayoría del personal se desentiende como si no fuera con ellos/as. Pero hay un grupo de profesionales que se escandaliza, se indigna, no pueden dejar a un paciente sin atención, no es una opción porque son profesionales comprometidos/as. Se organizan y comienzan a tratar los síntomas del paciente, quieren aliviar su sufrimiento, pero no se dan cuenta de que en el mejor de los casos el paciente morirá con menos sufrimiento, pero morirá. En la organización del grupo faltó quien se ocupara de atacar la causa de la enfermedad.

En otro hospital, ante un caso similar, la escasa minoría de profesionales responsables se concentra en atajar la causa de la enfermedad, los síntomas les parecen secundarios y poco importantes. En el mejor de los casos salvarán la vida del paciente, pero le habrán condenado a sufrir evitablemente. Cabe la posibilidad de que el propio sufrimiento mate al paciente antes de vencer la causa de la enfermedad.

Un tercer paciente, con similar problema, acude a un hospital "normal". Los/as profesionales están por cumplir con su obligación, están organizados/as para afrontar problemas desde distintos frentes. Reciben al paciente, estudian su caso, inician las medidas para aliviar su sufrimiento al mismo tiempo que para desactivar la causa de su enfermedad. El paciente tiene muchísimas posibilidades de salvar su vida y de que su sufrimiento se haya reducido al estrictamente inevitable.

En esta pequeña "cutrefábula" el paciente es España, el Estado Español, los/as profesionales somos nosotros/as, el conjunto de la ciudadanía. Podemos elegir qué tipo de hospital queremos, estamos a tiempo. Lo que no podemos permitirnos es mirar para otro lado, desentendernos del futuro de un paciente del que además depende nuestro futuro y, ojo, el de nuestros hijos.

En Alternativa Republicana (ALTER) estamos por atacar a las causas de la actual situación, la monarquía franquista, colaborando lo más estrechamente que se pueda (y nos dejen) con los/as que luchan por mejorar las condiciones de vida de la gente, defendiendo los servicios públicos y los derechos constitucionales que nos están arrebatando con la mayor de las desvergüenzas.
Te ofrezco un sitio para que no luches sol@, pero da igual el sitio que elijas porque nos encontraremos en la lucha. El sentido común nos hará caminar juntos/as más pronto que tarde.

Tenemos la oportunidad de demostrar que no estamos muertos/as, que no nos merecemos lo que nos está pasando. Por favor, infórmate donde quieras pero infórmate, acude con quien quieras pero acude. No te lo pido por mí, te lo pido porque quiero que mi hijo viva dignamente como un ciudadano libre, no como un súbdito y un esclavo.

Un militante de Alternativa Republicana (ALTER) de Málaga.

Salud y República.

Artículo de Javier Sánchez-Mota 

viernes, 12 de julio de 2013

HISTORIA INVISIBLE DE ESPAÑA

De la Litografía

Luis R. Chapín Pomares.

Todas las personas que nos asomamos a estas ventanas de libertad, que es lo que son para nosotros las páginas donde moran nuestros afines, solemos tener como referente personal unas determinadas materias de las que emanan nuestros trabajos, estudios, aficiones, y actitudes de toda índole. Hablo de la Ciencia, la Filosofía, la Historia, la Pintura, El Deporte, las Matemáticas, la Geología, la Mecánica , la Música (no sólo la Clásica, Rock, Pop, Flamenco etc), la Arqueología, la Fotografía, la Antropología, la Física, la Danza..(por poner unas cuantas), en fín, de todo ese innumerable conjunto de ciencias, artes y saberes que nos conforman como seres humanos y que, si nos fueran arrebatadas repentinamente, nos llevaría inexorablemente en dos o tres generaciones a la búsqueda del primigenio refugio de las cavernas. 
No deja de causar perplejidad -además de tristeza y desolación- que por estas latitudes, cada vez que una de estas materias ha intentado superar ese punto de inflexión que determina el avance hacia el progreso, o su estancamiento y esclerosis, es brutalmente zancadilleada, paradójicamente, por aquellos entre cuyos deberes debería estar el velar por la mejora de los instrumentos y capacidades de su nación y la de sus súbditos, mejoras que no sólo suelen ser de índole cultural o moral, sino también sustancialmente económicas, y muy a tener en cuenta a la hora de mantener una saneada balanza económica. Ha sido pues este un tic recurrente de la realeza y oligarquías anexas de este país, achuchadas insistentemente por un clero inmovilista y ceñudo, cuyo fanatismo hunde sus raíces en los más oscuros coprolitos de las catacumbas romanas; un odio hacia lo novedoso zaíno y malévolo, que probablemente tiene poco de religioso y sí mucho de esquizofrénia atávica y auto-destructiva, más relacionada con la cagalera murciana que impone el instinto de supervivencia que con los límenes de lo divino. 

Voy a poner un sucinto ejemplo de una pequeña parcela que a mí me atañe como Licenciado en Geografía e Historia versado en grabado, pero con el convencimiento de que cualquiera de vosotros podría mostrar una serie inacabable de ellos -os animo desde aquí a que lo hagáis-, en cada una de vuestras disciplinas. En mi caso particular, debido a que en Historia tocas muchas otras ramas (Arqueología, Antropología, Diplomática, etc.), me doy de narices con esta particularidad en innumerables historiografías, manuales y compendios, tanto, que a veces dudo de si estoy sufriendo un deja-vù. 

El ejemplo que me ocupa, por elegir uno de los múltiples que ahondan en la miseria cultural que arrostramos secularmente gracias a nuestras “Ilustrísimas” majestades y sus lacayos políticos, alude a la instauración de la Litografía en España, técnica, para el que no lo sepa, que sustituyó al grabado tradicional al cobre o la madera en las publicaciones, lo que supuso un paso crucial para la estandarización y popularización de imágenes, periódicos y todo tipo de publicaciones, otrora caras y elitistas, y a partir de este momento, asequibles para un mayor abanico estamental y poblacional. Claro, esto en los países, que no sufrían los puyazos del báculo romano y el absolutismo renqueante; aquí sucedió de otra manera. 

Los primeros pasos que dió la litografía en España acontecieron en Madrid en 1819, con la creación por parte del cartagenero Jose Mª Cardano, -hombre de ideas liberales y afecto al gobierno constitucional emanado de las cortes de Cadiz de 1812-, del Establecimiento Litográfico del Depósito Hidrográfico de Madrid. Para aprender la técnica, Cardano tomó clases en Munich con el mismísimo Snelfelder inventor de la técnica litográfica. Esta empresa la había co-fundado con su tío, Felipe Bauzá, y tendría múltiples problemas con el entorno monárquico de Fernando VII, que no veía con buenos ojos que éste novedoso medio de comunicación (ya se podría hablar “de masas”) estuviera en manos de aquellos que detentaban nuevas ideas revolucionarias y anti-absolutistas. Ya pocos años atrás, los grabadores reales, como Manuel Salvador Carmona, habían tirado por tierra cualquier intento de modernización en lo referente al aguafuerte, al negarse éste, como director de la Academia de San Fernando, a admitir tal técnica frente a la tradicional del buril, impidiendo por tanto cualquier tipo de modernización. No le iría pues mejor pocos años después a la nueva técnica, la litografía, nacida aquí bajo los auspicios de la cartografía marina, de la cual Jose Mª era una eminencia reconocida incluso internacionalmente. Sus primeras tiradas, ante el abandono institucional, tuvieron como receptor al pueblo burgués y común, en un intento de tener una salida aunque fuera en lo comercial, con escenas de género, de tema libre, de retratos y algunas de caráter religioso. Esto conllevó una nueva libertad en la elección de los temas y con la acertada dirección de Cardano, la creación de los primeros ensayos en la nueva técnica por tres de los mejores dibujantes de la época, Goya, Vicente Lopez y José Ribelles, que dieron al Establecimiento una libertad y una frescura creativa, que trás su disolución en 1823, jamás volvería a alcanzar. 

Con el fin del Bienio Liberal y la restauración de Fernado VII como monarca absoluto, un jalón esencial más, tan necesario para la modernidad de España, cayó bajo la égida inmovilista. El hecho le pilló a Cardano en Londres, mientras se encontraba comprando material para el Establecimiento, ciudad donde se quedó, como uno más de los pioneros del exilio español (“emigrados” los denominaron entonces), ejemplo de lo que hoy llamaríamos fuga de cerebros, y cuyo número se acrecentaría en la centuria siguiente como una muestra más de una pandemia específica de esta atribulada nación, consecuencia del desprecio atávico de sus monarcas y adlateres en su terca tendencia a dilapidar el patrimonio y fuerzas vivas de un pueblo enajenado. A precio de saldo, las instalaciones fueron adquiridas por el pintor de Cámara Jose Madrazo, en lo que paso a llamarse Real Establecimiento Litografico de Madrid, y que, en pocos años, a parte de no aportar ninguna personalidad ni innovación al acerbo propio o a las naciones del entorno, dilapidó la peculiar naturalidad y diversidad de sus antecesores, aplicándose más a la rapidez y difusión de obras ya pintadas y a la “Gloriosa” tarea de inundar las propias colecciones reales con toda una inútil galería de tediosos retratos reales, aristocráticos y de la acaudalada burguesía, en el estúpido e inveterado ánimo de emular toscamente a las asentadas Academias de otros paises, más instruidos y avezados, que no sólo defendían y amparaban a sus mejores talentos, si no que también se apropiaban de aquellos que naciones como la española, imbuidas en la ignorancia de sus gobernantes, perseguían y despreciaban, como pudo ser el caso del mismísimo Federico de Goya y Lucientes. Y en estas estamos en pleno siglo XXI. 

*Fotos litografías, de izq. a dcha: 1ª) El sueño, Goya. Museo Lazaro Galdiano; 2ª) Descanso Huida a Egipto, V. Lopez. Biblioteca Nacional; 3ª) La Condesa de Oxford, dirigido por J. Madrazo (de mi propiedad) 

Luis R. Chapín Pomares es Secretario de Comunicación de la Federación Valenciana de Alternativa Republicana